Son muchas las empresas que, para obtener financiación, o refinanciar sus proyectos, solicitan préstamos hipotecarios, desconociendo que entre las cláusulas del préstamo concedido, puede haberse incorporado la conocida como Cláusula Suelo. Normalmente, los intereses que se pagan en una hipoteca o préstamo están referenciados al Euribor vigente en cada periodo de vida de la hipoteca o préstamo. De esta manera, si el Euribor baja, usted pagará menos intereses mensualmente por el dinero prestado. Y al revés: si el Euribor sube, usted pagará un mayor porcentaje de interés mensual. ¿Qué ocurre si, como sucede hoy en día, el Euribor baja considerablemente (a fecha de la presente se sitúa en -0,415) y usted tiene, sin saberlo, una cláusula suelo en su hipoteca o préstamo?. Una cláusula suelo, no es sino una cláusula que se inserta por la entidad bancaria en la escritura de hipoteca o préstamo personal, y por la que se establece un mínimo de interés a pagar en las cuotas mensuales que le gira su entidad bancaria. Con dicha Cláusula, por mucho que baje el Euribor, usted pagará, obligatoriamente, una cantidad mínima de interés mensual, no pudiendo beneficiarse, en consecuencia, de la bajada del Euribor. Pongamos un ejemplo: Escritura de